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viernes, 8 de abril de 2011

Doble felicidad

Gracias a Alba que nos envío en privado una foto de su stash ha motivado una mezcla de curiosidad y de pique para ver cuanta lana teníamos (siempre pensamos que tenemos menos de lo que hay en realidad). Aquí solo se ve una parte de la lana real que tengo. Uno de mis gatos Kai ha resultado ser un gran amante de las lanas por desgracia mía y cuando ha visto semejante parada no lo ha podido evitar y sencillamente se ha estirado entre los ovillos con cara de suma felicidad.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Para MEL

Hoy he tenido un día especialmente duro, después de muchos años de convivir con ella hoy he tenido que llevarla al veterinario para ponerla a dormir.

Tengo otros gatos pero cada uno tiene su personalidad así que ninguno puede ser sustituido por otro de su misma especie.

Mel era muy guapa, con un carácter irritable y poderosa personalidad y muy muy señora, cuando caminaba por el pasillo con su contorneo de femme fatal, toda ella como una señora, cuando la veíamos pasear por casa solíamos decir mira como anda la dama. De pelo largo gris atigrado y con unos ojos muy bonitos. La recogimos de la calle o quizá ella nos recogió a nosotros, con ellos nunca se sabe, ella ha sido muy especial en nuestras vidas , era Mi gata pero ella decidió querer especialmente a mi hija a la que ella consideraba suya, subía a su cama y le lamia la cara hasta dejarla muy limpia según su criterio gatuno, ella sabia cuando a mi hija le pasaba algo tanto física como animicamente, cuando ella intuía que algo le pasaba ella siempre estaba a su lado. Por todo eso y mucho más la seguiremos recordando.

Solo han pasado unas horas y noto su ausencia, ha tenido una muerte muy dulce, gracias a Jesús su veterinario y a Laia, muchas gracias a los dos desde aquí.





lunes, 25 de enero de 2010

Gatitos gatitos

Aunque no son familia, lo parecen. ¿En la primera foto están muy formalitos verdad?. Pues es mentira en realidad se pasan parte del día (el resto están durmiendo recargando pilas para poder jugar por la noche claro) y lo que es peor toda la noche de marcha y juergas, en fin estamos mal dormidos y ojerosos aquí no duerme ni cristo, ya no nos acordábamos de lo que era tener un bebe gatuno en casa. Parece que con el ojo que nos caracteriza nos quedamos con el más movido de toda la camada (no lo parecía pero los que conocen a los gatos saben el marketing que tienen para conseguir casa), vamos que tenemos una suerte que no nos la merecemos pero ellos están felices (Max y Otto) de la bruja (Mel) ya ni hablamos lo ignora totalmente. Todo empieza por sesiones de limpieza y arrumacos y a partir de aquí empiezan las carreras los saltos y demás fintas, la noche es larga y la fiesta es un no stop.





domingo, 29 de noviembre de 2009

La familia crece

Hemos aumentado la familia gatuna, este es Otto y es recogido de la calle como todos los que tenemos. Es divertido volver a tener un enanito en casa, solo llegar a casa le toco un baño con jabón y agua calentita, el pobre estaba que no se lo creía, al día siguiente recién levantado veterinario analíticas y desparasitación, que reentre pero ahora todo el mundo esta tranquilo todo esta perfecto y todos a salvo y el próximo mes tocan vacunas...seguro que piensa que quizá estaba mejor en la calle con tanto mareo.

Otto en casa (foto©Nina)



Otto en casa (foto©Nina)



También tenemos a Mel que es muy guapa, muy mayor, ya tiene aproximadamente 12 años y tiene muy mal carácter en casa tiene el sobrenombre de la Dama, es que es muy digna ella.

Mel también conocida como la Dama (foto©Nina)



Después llego a casa Max que tiene 6 años y me lo regalo una veterinaria que lo recogió de la calle casi recién nacido y lo criamos a biberón también es muy guapo y juguetón aunque la Dama no ha querido jugar nunca con el, no lo quiere pero somos familia y nos tenemos que aguantar con lo que hay.

Max(foto©Nina)



Así que Max ya tiene compañero de juegos por fín, los primeros días han sido de broncas y algún que otro intento de arañazo pero parece que esta etapa ya esta superada y una vez establecida la jerarquía gatuna todo vuelve a la normalidad.

Otto en la sarten de hacer castañas.



La familia Otto, Chi y Torrat (estos dos últimos han desaparecido).

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Una historia curiosa

Como ya sabéis tengo dos gatos, pero durante estas vacaciones hemos tenido las visitas de los gatos de un vecino que se ha cambiado de casa y los ha dejado abandonados.

Al poco de llegar empezó a venir un gato atigrado de color naranja y empezamos a darle comida, por que el pobre estaba justito de peso. Al cabo de unos días ya intentaba entrar en casa, se dejaba tocar, coger y ronroneaba. Pero claro, eso a uno de mis gatos (la versión más gorda y peluda del gato abandonado)no le hace mucha gracia.

A los pocos días empezaron a venir un par de gatitas bastante más desnutridas, y me pareció que cuando ellas llegaban, él se apartaba y las dejaba comer a ellas. Lo comenté con la familia pero al no ser una actitud muy normal en los animales (y menos cuando hay hambre y necesidad) me dijeron que lo dudaban.

Aunque las gatitas no se dejan tocar, también van apareciendo (a menudo precedidas del gato naranja) y nosotros poniendo comida para todos.
Al cabo de unos días, la gata más flacucha se presentó en casa con sus bebés. Todos atigrados naranjas como el macho, así que supusimos que es el papá de los peques.
Un día el supuesto papá se presentó en casa maullando y montando un escándalo para que lo viéramos y pidiendo comida de una forma más exagerada de lo normal así que salimos a ver que pasaba y ponerle la comida. Cuando dejamos el pienso en el suelo, de debajo de nuestro coche salieron las dos gatitas y los dos bebés y el macho inmediatamente se apartó sin probar bocado para dejarles comer a ellos. ¿Sorprendente verdad? Misteriosamente después apareció un tercer bebé.

El papá los primeros días.




Aquí relajándose.





La mami y sus retoños.



El tercero.



Ya dentro de casa.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El hilado y el mundo gatuno

Yo creo que no podría hacer el proceso de hilar, pasar el hilo a la devanadora y después a la ovilladora sin la ayuda de mis gatos, aunque normalmente parece que no les interesa el tema, de pronto deciden entrar en acción y ayudarme, quizá es que me ven perdida con todo eso y deciden echarme un cable o mejor dicho una uña. Lo que es seguro es que no nos aburrimos nada de nada, cuando no tienes que darle vueltas a cualquier otro artilugio ( que mundo este de los complementos) esto solo ya merece un post aparte, tienes que echar algún que otro berrido al personal peludo que corre por casa.