viernes, 8 de abril de 2011
Doble felicidad
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Para MEL
Tengo otros gatos pero cada uno tiene su personalidad así que ninguno puede ser sustituido por otro de su misma especie.
Mel era muy guapa, con un carácter irritable y poderosa personalidad y muy muy señora, cuando caminaba por el pasillo con su contorneo de femme fatal, toda ella como una señora, cuando la veíamos pasear por casa solíamos decir mira como anda la dama. De pelo largo gris atigrado y con unos ojos muy bonitos. La recogimos de la calle o quizá ella nos recogió a nosotros, con ellos nunca se sabe, ella ha sido muy especial en nuestras vidas , era Mi gata pero ella decidió querer especialmente a mi hija a la que ella consideraba suya, subía a su cama y le lamia la cara hasta dejarla muy limpia según su criterio gatuno, ella sabia cuando a mi hija le pasaba algo tanto física como animicamente, cuando ella intuía que algo le pasaba ella siempre estaba a su lado. Por todo eso y mucho más la seguiremos recordando.
Solo han pasado unas horas y noto su ausencia, ha tenido una muerte muy dulce, gracias a Jesús su veterinario y a Laia, muchas gracias a los dos desde aquí.
lunes, 25 de enero de 2010
Gatitos gatitos
domingo, 29 de noviembre de 2009
La familia crece
Otto en casa (foto©Nina)
Otto en casa (foto©Nina)
También tenemos a Mel que es muy guapa, muy mayor, ya tiene aproximadamente 12 años y tiene muy mal carácter en casa tiene el sobrenombre de la Dama, es que es muy digna ella.
Mel también conocida como la Dama (foto©Nina)
Después llego a casa Max que tiene 6 años y me lo regalo una veterinaria que lo recogió de la calle casi recién nacido y lo criamos a biberón también es muy guapo y juguetón aunque la Dama no ha querido jugar nunca con el, no lo quiere pero somos familia y nos tenemos que aguantar con lo que hay.
Max(foto©Nina)
Así que Max ya tiene compañero de juegos por fín, los primeros días han sido de broncas y algún que otro intento de arañazo pero parece que esta etapa ya esta superada y una vez establecida la jerarquía gatuna todo vuelve a la normalidad.
Otto en la sarten de hacer castañas.
La familia Otto, Chi y Torrat (estos dos últimos han desaparecido).
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Una historia curiosa
Al poco de llegar empezó a venir un gato atigrado de color naranja y empezamos a darle comida, por que el pobre estaba justito de peso. Al cabo de unos días ya intentaba entrar en casa, se dejaba tocar, coger y ronroneaba. Pero claro, eso a uno de mis gatos (la versión más gorda y peluda del gato abandonado)no le hace mucha gracia.
A los pocos días empezaron a venir un par de gatitas bastante más desnutridas, y me pareció que cuando ellas llegaban, él se apartaba y las dejaba comer a ellas. Lo comenté con la familia pero al no ser una actitud muy normal en los animales (y menos cuando hay hambre y necesidad) me dijeron que lo dudaban.
Aunque las gatitas no se dejan tocar, también van apareciendo (a menudo precedidas del gato naranja) y nosotros poniendo comida para todos.
Al cabo de unos días, la gata más flacucha se presentó en casa con sus bebés. Todos atigrados naranjas como el macho, así que supusimos que es el papá de los peques.
Un día el supuesto papá se presentó en casa maullando y montando un escándalo para que lo viéramos y pidiendo comida de una forma más exagerada de lo normal así que salimos a ver que pasaba y ponerle la comida. Cuando dejamos el pienso en el suelo, de debajo de nuestro coche salieron las dos gatitas y los dos bebés y el macho inmediatamente se apartó sin probar bocado para dejarles comer a ellos. ¿Sorprendente verdad? Misteriosamente después apareció un tercer bebé.
El papá los primeros días.
Aquí relajándose.
La mami y sus retoños.
El tercero.
Ya dentro de casa.